¡Gradúate en manejar las relaciones difíciles con compañeros de trabajo!

¿Alguna vez has sentido que la frustración en tu trabajo tiene que ver con tus colegas? ¿Te has sentido molesta con ellos? ¿Alguna vez te has enfadado con tus socios o tus jefes? No eres la única, tranquila, de hecho, es más común de lo que piensas. Estudios realizados por el portal LinkedIn demostraron que un 26% de los empleados considera que tratar con compañeros de trabajo es uno de los mayores desafíos a la hora de encontrar un equilibrio entre lo personal y lo laboral.

Ahora bien, ¿cuándo empieza a ser un problema? Cuando te afecta directamente. Los expertos señalan que cuando sientes que no te quieres levantar, o no querrías salir de casa para ir a trabajar, o, simplemente, quieres evitar a algunas personas, es porque algo sucede en tu entorno laboral y es momento de afrontarlo antes de que se convierta en un verdadero problema. Lo increíble, y es lo que queremos compartir contigo, es que, según un estudio reciente realizado por Nielsen para Everest College, una de las fuentes de tensión laboral es tener compañeros de trabajo desagradables.

Desde Bepow hemos consultado a varios especialistas en el tema para que nos den pistas sobre cómo gestionar nuestras relaciones con compañeros, jefes y socios:

Pon atención a tus alarmas mentales

Si de repente te sientes frustrada o con apatía hacia tu entorno laboral, sufres de ansiedad, estrés o incluso te enfermas con regularidad, debes prestar atención a las señales de tu cuerpo porque las migrañas, espasmos y hasta la gripe podrían ser síntomas de malestar laboral.

El psicólogo Daniel Goleman, quien desarrolló el concepto de inteligencia emocional, nos explica que las emociones están ligadas a las reacciones que tenemos frente a todas las situaciones de nuestra vida, es decir, que de acuerdo con la forma en que vemos el mundo, así mismo respondemos. Cuando nos sentimos aburridas, molestas o tristes en nuestro trabajo, y en este caso específico por el trato con nuestros compañeros, es porque nuestro cerebro está alertándonos acerca de una situación que nos disgusta.

No culpes al entorno

Una vez tus alarmas mentales se encienden, lo que no debes hacer es culpar a los demás o a tu entorno, mejor analiza primero la situación y pregúntate si en verdad tiene sentido que te sientas así. Es muy importante reconocer tus cualidades, pero también debes ser consciente de tus alcances para saber cuál es tu límite al afrontar situaciones estresantes. Y algo muy importante: nunca tomes decisiones en caliente.

Analiza la situación

Es necesario pensar con la cabeza fría y confrontar los factores estresores de la mejor manera, entendiendo que, en ocasiones, la frustración es provocada por la propia percepción de la realidad, muchas veces errada, especialmente cuando atañe al trato con los demás.

Hazte estas preguntas y respóndete con sinceridad: ¿eres de las que busca los conflictos o los evita? ¿Cómo empiezan los conflictos con tus compañeros de trabajo? ¿Les doy largas a los conflictos dejándolos avanzar o los soluciono pronto?

Afronta el problema

Algunas veces las situaciones laborales se vuelven personales y, aunque hay compañeros de trabajo que generan un ambiente pesado, es necesario superar esa situación y no dejarse arrastrar.

Si tu enfado es ocasionado por un choque con tu jefe, socio o con un compañero de trabajo, es importante que tengas en cuenta que tu situación a resolver no debe ser llevada al campo personal, es una situación laboral. Un secreto: duro con los problemas, suave con las personas.

Maneja tu frustración

No siempre estamos de buen humor y a veces tratar con las personas de nuestro ambiente laboral es difícil. Ben Dattner, psicólogo organizacional, explica que concentrarnos en la razón por la que tenemos este tipo de reacciones nos permitirá descubrir qué es lo que realmente nos molesta. Por ejemplo, ¿qué rasgos míos encuentro en la otra persona que me generan rechazo? ¿Qué situaciones me descontrolan? De esta manera tendremos más claridad en el manejo de los sentimientos y las emociones.

Negocia

Vale la pena mejorar el ambiente laboral y más cuando se trata de la relación con personas que pasan más tiempo con nosotras que nuestra propia familia.

Habla tratando de resolver el problema o la situación, nunca para intentar cambiar a la persona. Comenta los hechos y luego explica cómo te sientes al respecto, de esta manera podrás gestionar mejor las emociones y será más fácil poder buscar una solución juntos.

El tip Bepow: lo importante es aprender a tolerar la frustración en entornos difíciles, para lo cual necesitas fortalecerte mental y espiritualmente, alimentarte bien y llevar una vida sana en todos los sentidos. Esto nos hace más fuertes y resilientes en el momento de confrontar situaciones complicadas.

 

Por Cristina Callejas

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