Controla tu dimensión financiera para que funcionen las demás facetas

A todas nos ha pasado que no cumplimos algo que prometimos, ¿verdad, amigas? Como no podemos hacer nada con lo que ya pasó, es el momento de tomar las riendas de nuestro proyecto de vida, esto es, la estrategia que nos permite trazar el camino que recorreremos para alcanzar nuestras propias metas durante nuestra existencia. Ahora bien, ¿por dónde empezar? Nuestra experta en finanzas, Pilar Sanabria, directora de la Escuela para el Emprendimiento de BBVA y Presidenta de El Árbol del Dinero, nos invita a tener en cuenta, primero de todo, estas seis dimensiones para hacer realidad nuestros sueños: 

Dimensión emocional: está compuesta por todas las emociones y sentimientos que podemos experimentar y que afectan nuestra manera de asumir la realidad y actuar frente a ella. También convergen nuestros valores, cualidades, debilidades y habilidades blandas. 

Dimensión social: se refiere a la capacidad de relacionarse con otros en familias,  grupos y redes sociales que nos rodean. Cabe también preguntarnos aquí: ¿cómo estamos de networking?  

Dimensión espiritual: esta es la que desarrolla nuestra manera de conectarnos con algo supremo que nos permita fortalecer nuestras experiencias internas, las creencias que sirven para consolidarnos como personas con un propósito en este mundo.  

Dimensión corporal: En esta dimensión nos enfocamos en el cuerpo y todo lo que se relaciona con él: el estado de salud, la nutrición, el aspecto físico, la estética y la imagen corporal que cada una tiene de sí misma.  

Dimensión intelectual: En ella se agrupan todas las capacidades y aptitudes que poseemos en el terreno académico, el aprendizaje de cosas nuevas y el desarrollo de una serie de competencias y habilidades.  

Dimensión financiera: hace referencia al aspecto económico y al manejo que las personas le dan al dinero que reciben. Generalmente la pasamos por alto y no vemos su importancia y trascendencia.  

Si te estás preguntando qué tiene que ver todo esto con el dinero, te contesta  Robert Kiyosaki, uno de los inversionistas más poderosos en el panorama mundial, que, en su  best seller Padre Rico, Padre Pobre, nos “recuerda que la inteligencia financiera es el proceso mental a través del cual resolvemos nuestros problemas financieros”.  

 El dinero es el vehículo para equilibrar las otras 5 dimensiones 

La dimensión financiera, o sea, gestionar bien el dinero, es el vehículo para lograr lo que nos proponemos en las otras 5 dimensiones, es vital y fundamental, ya que, sin ella, pronunciaremos afirmaciones del tipo: estoy desesperada porque nunca me alcanza el dinero, no salgo a ese lugar porque es muy costoso, no puedo dar contribuciones a quienes más lo necesitan porque ni siquiera me alcanza para mí, estoy pasada de kilos porque no puedo ir a un gimnasio, no puedo hacerme otro curso de formación porque cuesta un dineral… 

 La clave del perfeccionamiento del proyecto de vida es equilibrar las 6 dimensiones que lo componen, todo con un propósito de mejorar la calidad de vida, especialmente para los últimos años, tal como señaló en una de las publicaciones de “Alfabetización financiera en todo el mundo” la economista Annamaria Lusardi: “la educación financiera es un predictor importante de la planificación de la jubilación” y están estrechamente relacionadas ambas con “la acumulación de riqueza para la jubilación”.   

Cobra pues mucho sentido revisar tu proyecto de vida, su planificación y perfeccionamiento en todas las etapas vitales es crucial para la realización financiera: ¿qué funciona? ¿Qué no? ¿Qué puedes hacer? ¿Cómo? ¿tienes una buena planificación para los años venideros? 

Aquí va nuestro buffet financiero del día: toma 5 papeles de los colores y texturas que más te gusten, que te llenen de energía y te hagan sentir feliz; asimismo, busca un espacio privado para ubicarlo, de manera que todos los días durante este mes lo puedas ver y te recuerde que estás trabajando por unos objetivos específicos: 

  1. Marca cada trozo de papel con el nombre de la dimensión: emocional, social, espiritual, corporal, intelectual.  
  2. En cada dimensión escribe palabras que describan cómo te sientes hoy con respecto a la dimensión. 
  3. Luego piensa en dos frases: ¿cómo quisieras sentirte el próximo mes con ella? Por favor, dibuja o busca una foto que permita visualizar tu propósito.  
  4. Por último, en cada dimensión, identifica cuánto dinero requieres para lograrlo, pon el valor y escribe qué pequeños cambios necesitas empezar a hacer para cambiar de alguna manera tu percepción y trabajar en lo que quieres obtener.  

Vayamos paso a paso, porque seremos como niñas que quieren salir corriendo, sin embargo, el uso correcto del dinero requiere un proceso: para correr, necesitamos perder el miedo a andar. Así que mucho ánimo y date la oportunidad de hacer el mural de tu proyecto de vida, que te aumentará las ganas de hacer grandes planes y grandes cambios, día a día, ¡cada día con su afán!  

Y en su próxima entrega, Pilar Sanabria nos traerá todos los tips de planificación de metas y cómo aterrizarlas en el escenario financiero. ¡Manos a la obra, chicas! 

  • Kiyosaki, Robert T.; Lechter. Sharon L. Padre rico, padre pobre: ¿Qué les enseñan los ricos a sus hijos acerca del dinero que las clases media y pobre no?. Editorial Tech Press, 2001. 
  • Annamaria Lusardi,  Directora Académica, Global Financial Literacy Excellence Center (GFLEC)  y  presidente  de la cátedra de  Economics and Accountancy at the George Washington University School of Business (GWSB). 

 

Por: Pilar Sanabria. Emprendedora, Presidenta de Inngenia Fundación, especialista en finanzas personales y programas de responsabilidad social de alto impacto.

 

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