10 claves para superar una relación abusiva

Querida amiga, ¿estás en una relación abusiva o agresiva y no sabes cómo superarla? Pues aquí te traemos las claves para aprender a poner límites, a ponerte en tu sitio y a coger fuerzas para volver a ser tú misma. ¡No te preocupes, tiene remedio, sigue leyendo! 

 Nuestra experta en relaciones Elisabeth G. Iborra ha consultado sobre este asunto a la psicóloga Margarita García Marqués, especializada en autoestima y comunicación y fundadora de la Asociación para la Sanación y Prevención de los Abusos Sexuales en la Infancia (ASPASI) y del Centro Hara, donde realiza terapia individual o de pareja. 

Precisamente gracias a su experiencia clínica se ha dado cuenta de que “muchas de las personas que están siendo abusadas no son conscientes de que están sufriendo un abuso, bien porque están acostumbradas o bien porque el abuso está tan asimilado en la sociedad que lo permiten puesto que no lo detectan”.   

 En general, “podríamos pensar que la mujer está liberada, pero no es así, yo me encuentro con muchas mujeres que, en pleno siglo XXI, sufren abusos por parte de sus parejas”, no reconocen las señales abusivas porque es lo habitual, hacen lo que tenían que hacer y se comportan como se esperaba de ellas. “Y no son conscientes de que tienen derechos”, de que si, por ejemplo, no les apetece tener sexo, por mucho que él insista y se ponga meloso, “no tienen que tener sexo y no tiene que pasar nada por ello, la otra persona debería aceptarlo y no exigirle nada por ser su marido.” Ante este panorama que parece de otro siglo pero continúa vigente hoy en día, hay varios pasos a seguir, según la experta. 

  1. Lo primero es tomar concienciaen este artículo ya te hablamos de las señales que alertaban de que estás en una relación abusiva, el cual te ayudará a hacerte consciente de en qué punto estás y, a partir de ahí, poner en marcha los siguientes pasos.
  2. Detección temprana: “si yo estoy hablando contigo y, de repente, me alzas la voz y me chillas, tengo que detectar que eso es una primera forma de violencia. La violencia no empieza por una torta, sino por este tipo de faltas de respeto: hoy te subo la voz, mañana te la subo más, pasado te empujo y al día siguiente te pego”, advierte la psicóloga. Pues no. Cuando te alzan la voz por primera vez, has de decir “NO, así conmigo no, yo no voy a jugar a ese juego; si quieres jugar a ese juego, no va a ser conmigo”. Te preguntarás cómo te vas a atrever, ¿verdad? 
  3. Aprende a decir NO. García Marqués, que también es experta en terapia infantil, cree que deberíamos enseñar a detectar los abusos desde pequeños y a decir NO es NO, a saber diferenciar lo que les gusta de lo que no les gusta y aprender que ‘si no me gusta, yo puedo decirte ‘para’ y tú tienes que parar’. “Cuando algo no te gusta o estás viviendo algo desagradable tienes que poner el límite, decir: ‘no me apetece, por favor, ¿puedes no hacérmelo?’.” 
  4. Autoanalízate: ¿por qué nos cuesta tanto pronunciar una frase tan sencilla como esa o un simple NO? “Tienes que analizar los fantasmas que llevas dentro y que te impiden poner los límites como el miedo a quedarte sola, a que te abandonen si dices que no: ‘voy a perderle, me va a dejar de querer, se va a ir con otra. Si yo soy yo misma, no le voy a gustar a él… Ahí hay una trampa porque si a esa persona no le gusta como eres cuando eres tú misma, es que no le gustas tú, le gusta tu máscara, tu complacencia, no quien eres realmente”. 
  5. Deja claros tus límites:es tu responsabilidad poner los límites a tu pareja desde el principio, porque si no se los pones, seguirá maltratandote y se creerá con derecho a maltratarte”, avisa la terapeuta. Cuando pones los límites en las pequeñas cosas, la persona no se viene arriba, “no coge fuerza para seguir haciéndote lo mismo”. Por ejemplo, si se refiere a ti como ‘esta’, como si fueras una cosa, si te ningunea, le dices: ‘a mí me hablas con decencia, puedes expresarme lo que quieras pero de una forma amable, educada, con respeto y cariño’. Es una especie de reeducación, aunque…
  6. No te autoengañes: no cambiará: “Muchas mujeres piensan que ya cambiará, esa frase se repite mucho en consulta: ‘veía las señales al principio pero pensaba: ya cambiará porque como a veces también es tan cariñoso y tan amable’… NO. Una persona que empieza maltratándote, no esperes que cambie luego, solo puede ir a peor”.
  7. Déjalo marchar o vete tú: Si no le gusta que tú le estés poniendo los límites, se marchará porque lo que quiere es maltratar a alguien, pero tú no quieres ser la víctima de un maltratador, ¿verdad? Pues le dices: ‘a mí me tratas bien o, si no, ahí tienes la puerta. O me voy yo’. Lo que sea, pero dejas claras tus reglas del juego, tus mínimos.  
  8. Aprende a decir las cosas bien: Muchas veces tenemos miedo a expresarnos por no herir o no molestar al otro. No es necesario, “no somos tontitas que nos callamos, sino que buscamos formas de hablar, de decir las cosas de otra manera; desde el respeto, ponemos el límite de la forma adecuada”. Si no lo haces, no te estarás respetando a ti misma y, por lo tanto, no te respetarán los demás. 
  9. Directa a terapia: Pues sí, para recuperar la propia autoestima y salir airosa de una relación abusiva física o psicológicamente, es necesaria la ayuda de un terapeuta o una psicóloga. Has de volver a valorarte a ti misma, ya que “si no estás bien en tu piel, ¿a quién vas a encontrar? A otra persona que también esté herida. No puedes estar con nadie para que llene tus necesidades, tus carencias, ni tus expectativas, porque te encontrarás con un maltratador que abusará de esa necesidad. 
  10. Aprende a estar bien sola. Si estás bien sola y tuyo es sólido, no vas a relacionarte nunca con nadie, ni siquiera con amigos, de forma abusiva o violenta, ni a soportar determinadas historias ni faltas de respeto. Porque no tendrás miedo de que se vayan, estarás mejor sola que mal acompañada.  

 Y entonces sí, cuando te sientas una mujer completa, podrás tener relaciones con personas que también estén bien en su piel, que te aporten, que te respeten, te traten bien y te hagan crecer, no perderte a ti misma. ¡No creas que estás tan lejos, todo es empezar! Cuéntanos cómo vas a darle este giro a tu vida. 

 

 

ELISABETH G. Iborra. Periodista, editora y escritora.

 

No Comments Yet

Comments are closed

%d bloggers like this: