María Guerrero, la diseñadora de 15 años cuyos modelos desfilan en New York

La diseñadora asegura que ha practicado mucho, dañado mucha tela y llorado muchas veces. 

Con tan solo 15 años, María ha logrado convertirse en un ejemplo a seguir para niños y adultos: su pasión, su talento y el apoyo de su madre fueron la embarcación que llevó a esta joven diseñadora colombiana a navegar desde temprana edad en el mundo de la moda. Ha creado 5 colecciones, una para cada pasarela que ha presentado, tanto en Nueva York como en Colombia, conoce a Agata Ruiz de la Prada y otros famosos diseñadores siguen sus avances con atención. 

“Empecé a los seis años a través de un videojuego, jugando y molestando. Como me gustó mucho y pensé ‘soy buena en esto’, se lo dije a mi mamá y me metió a una clase y ahí empecé a diseñar. La primera vez que cosí fue a mano, un vestido que le hice a una muñeca, y era chiquitico, todo lindo; pero después ya fue mejorando y con mi primera máquina, a los 9 años, empecé a aprender a coser”. 

 Como si llevara muchos años a cuestas, rememora que sus pinitos comenzaron con 7 años: “Empecé a jugar con una amiga a que yo era la diseñadora y ella era la modelo, después de eso, quise seguir pintando en los cuadernos. Todos mis cuadernos de cuando era chiquita están llenos de dibujos míos, de faldas, de vestidos”.  

“Debemos aprender que, si una tiene hijos o hijas, hay que apoyarles en todo lo que se pueda, en todos sus proyectos”

Lo que para muchos podría parecer un simple capricho, para Katheryne, su madre, fue una clara señal del talento y el camino que tomaría su hija: “mi mamá me llevó a varias clases y empecé a patronar, a coser, y una costurera muy querida me apoyó y me enseñó. 2 años después me mudé a Nueva York y allá asistí a clases con niños que empezaban desde los 4 años”, cuenta María con esa emoción que sentimos las chicas cuando algo nos apasiona. Y por eso pide a las madres Bepow: “debemos aprender que, si una tiene hijos o hijas, hay que apoyarles en todo lo que se pueda, en todos sus proyectos”.  

 Para ella, ha sido vital poder apoyarse en su mamá: “Me ha apoyado siempre. Desde que empecé, ella fue la primera que me enseñó a coser un botón y hasta hoy en día sigue apoyándome al 100% y sé que siempre va estar ahí para mí. A veces me dan decaídas y quedo como mal y me pongo triste, ella me dice: ‘pero María, estás aprendiendo, no mires lo malo, ya aprendiste’.” 

 Seguro que os estaréis preguntando: ¿en qué momento inició su primera colección y cómo lo hizo? Su madre revela que los primeros recursos los recibió a los 11 años del colegio en el que estudiaba en Nueva York: “Ella presentó su emprendimiento de moda y anunció que quería hacer una colección, un Pop Up Store y abrir su corporation”, así defendió su proyecto, ganó, recibió cerca de 2.000 dólares, formalizó su empresa y empezó a vender sus primeras chaquetas a 120 dólares, recuerda Katheryne con mucho orgullo.  

“Hay personas que se piensan que es fácil o que esto surge de la noche a la mañana y no saben que a veces me toca estar hasta la 1:00 am cosiendo”

Y no es para menos, pues el talento de esta joven promesa de la moda la ha llevado a ganar varios concursos con los que ha financiado algunas de sus colecciones: “Yo diseño camisas, faldas, hoodies, cosas que los adolescentes usarían; y me inspiro en todo lo que me rodea”, describe como si tuviera el doble de su edad. 

 María Paula, como es conocida fuera de las pasarelas, tiene claro que el éxito es una montaña rusa de emociones y sentimientos, pues a pesar de su corta edad, no solo ha pasado por momentos de alegría, satisfacción y orgullo, sino también por instantes retadores y de preocupación, dado que, en ocasiones, las cosas no salen como ella espera. 

 “He practicado mucho, he dañado mucha, mucha tela. Cada vez que pasa me pongo triste… También rompo los pantalones y me pongo a llorar. Hay personas que se piensan que es fácil o que esto surge de la noche a la mañana y no saben que a veces me toca estar hasta la 1:00 am cosiendo”, dice María con la seriedad del compromiso.  

“Saber qué es lo que realmente quieres tener… Solo así una podrá alcanzar lo que se proponga”

Y sin dejar de sonreír, nos comparte su secreto para sobrevivir a ese huracán de sentimientos: “lo primero que debes hacer es recordar cuál es tu sueño, objetivo o meta”, explica, y en Bepow estamos convencidas de que este es el primer paso para cualquier reto que nos propongamos. “Luego debes pensar en todo el sacrificio que has hecho para llegar hasta donde estás y, por último, ir paso a paso. No es solo querer algo”, advierte. Enfocarse también es muy importante, “saber qué es lo que realmente quieres tener… Solo así una podrá alcanzar lo que se proponga”. En su caso, tuvo que decidir a qué tipo de ropa quería dedicarse. 

 Además de saber lo que quiere para ella, tiene claro lo que quiere proyectar a través de sus diseños, pues rechaza los estereotipos y cree firmemente en que todas las mujeres poseen algo único, algo que las hace especiales, y que la moda es solo un complemento de la belleza femenina. Por eso no deja de recordarnos que “las mujeres pueden alcanzar lo que ellas quieran. Algunas se sienten mal consigo mismas porque no son talla 0, porque no se sienten lindas o mil problemas parecidos, pero todo está en la cabeza. Son perfectas: tienen que mirarse al espejo y decir ‘yo soy perfecta’, porque sí lo son”.  

 Su rechazo a los cánones de los modelos perfectos que a veces imponen y perpetúan las grandes marcas va más allá: “me parece que deberían mostrar todo tipo de cuerpos. Todas las mujeres son hermosas. Esta nueva pasarela va a ser incluyente y voy a tener niñas con síndrome de Down, que si vieras la actitud que tienen… O sea, modelan mejor que las que están en una academia”, vuelve a sonreír. 

“Las mujeres pueden alcanzar lo que ellas quieran. Algunas se sienten mal consigo mismas porque no son talla 0, porque no se sienten lindas o mil problemas parecidos, pero todo está en la cabeza. Son perfectas.”

Para su última colección, nos desvela su magia: “me inspiré en un árbol que se encuentra cerca de mi casa y que además alberga una gran variedad de colibrís, eso me hizo pensar en la libertad y diversidad de las mujeres, el empoderamiento, en todo… La colección está inspirada principalmente en los pájaros, porque son como las mujeres: diferentes, pero a la misma vez únicos”, nos relata con total seguridad.  

 A pesar de su juventud, se define como una mujer calculadora que considera todas las consecuencias de sus actos, sin embargo, confiesa que no cambiaría nada de la vida que la ha llevado a ser conocida como la diseñadora de moda más joven de Colombia. “¿Por qué tener una vida normal?, mejor tener algo loco. Pienso que he inspirado a mucha gente y eso me hace sentir bien, me hace sentir llena, siento paz y mi familia me apoya”, concluye mientras implícitamente nos grita: ¿Qué esperas para salir de tu zona de confort? Porque salir para ella ha significado que su nombre comience a sonar, de hecho, ya conoce a Agata Ruiz de la Prada y a otros famosos diseñadores como Zac Posen, que siguen sus avances en esta industria tan competitiva.  

 Por último, no podíamos dejar ir a esta pequeña inspiradora de vida y de sueños sin antes preguntarle qué diría a las mujeres Bepow que quieren emprender, a lo cual respondió: “nunca es muy tarde, no hay nada que perder, puede parecer que lo perderás todo, pero lo peor es perder la oportunidad de hacerlo… recuerda que más hace el que quiere que el que puede”. 

 Y la pregunta para ti es: ¿quieres o puedes? 

 Puedes seguir a esta genia de la moda en @itsmariaguerrero.  

 

Por Cristina Calleja. Periodista y comunicadora social con Maestría en Desarrollo.

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