María Eugenia Rey Renjifo, presidenta de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia.

María Eugenia Rey Renjifo es una mujer empoderada, visionaria y tan auténtica como sus apellidos. Tiene tiempo para participar en varias juntas directivas, dirige su propia empresa, es conferenciante y además diseña y elabora su propia colección de joyas en sus ratos libres.  

Estudió Administración de Empresas y realmente llevó su carrera a otro nivel, tiene especializaciones en alta gerencia, gobierno corporativo, mercadeo, comercio internacional, seguridad y defensa nacional, derechos humanos y comunicaciones de varias universidades, dentro de las que se cuentan Harvard y Georgetown. Es presidenta del Grupo Evolution, miembro del Consejo Asesor Presidencial de Mujeres Empresarias para la Equidad de Género; presidenta de la Junta Directiva de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia y miembro de al menos tres juntas directivas más, entre las cuales figura la Organización Internacional  Women Corporate Directors. Y por si fuera poco, es socia fundadora del Instituto Colombiano de Gobierno Corporativo.  

Ha sido condecorada en cerca de 10 ocasiones, la más reciente con el premio “Homenaje a toda una Vida“, otorgado por la empresa Ernst & Young (EY) en octubre pasado por su admirable trayectoria profesional.  

“Aprendamos a identificar esas pequeñas situaciones que nos impulsarán a convertirnos en líderes dondequiera que estemos”

Pese a que en la mayoría de sus documentos figura como María Eugenia Rey Rengifo, al momento de presentarse siempre aclara que su apellido se escribe diferente. Cuando su papá la registró, “creo que estaba muy contento porque me pusieron Rengifo con g, pero el de mi mamá es con j y en la familia Renjifo siempre nos han hecho hincapié entre la g y la j. Es algo que nos meten en el cerebro a todos los Renjifos desde que nacemos y por eso siempre hacemos la aclaración”, cuenta entre risas, mientras recalca que “hasta el más mínimo detalle puede marcar la diferencia”. Esto lo tiene muy claro, pues su entereza y seguridad en sí misma la han hecho entender que los factores diferenciales son los únicos que la llevan a alcanzar las metas que se propone.    

En Bepow le hemos pedido a María Eugenia que comparta con nosotras las motivaciones, los retos y aciertos que la han llevado a ser toda una líder en espacios tan competitivos como las juntas directivas. Ella empieza haciendo énfasis “en la escasa participación que tenemos las mujeres a nivel mundial dentro de las juntas directivas. Si una mira todas las empresas de Colombia que cotizan en la Bolsa, no hay una que cuente con mujeres en las juntas directivas… Está comprobado estadísticamente que cuando hay mujeres, el retorno de la inversión es más alto. Se estima que el 12% del PIB mundial subiría si lográramos tener a mujeres en cargos directivos”, comenta, pero también aclara que el verdadero éxito está en el trabajo conjunto entre hombres y mujeres.  

“Tengo juntas directivas donde soy la única mujer; no digo que debamos ser solo mujeres, pero sí pienso que, como somos distintas, la combinación -no sólo en las juntas, sino en todo lo que se haga a nivel profesional- es favorable, tanto para la empresa, como para todo lo que surja”, señala. Aunque te preguntarás: ¿cuál es ese factor que nos diferencia a las mujeres y complementa a los hombres? Pues según la experta, “las mujeres solemos pensar distinto, somos más transparentes y más organizadas”.  

“Es fundamental educarse, capacitarse y ser perseverantes en cualquier aspecto de la vida”.

¿Por dónde comenzar?   

Contrario a lo que imaginas, para ser una gran líder no es necesario estar dentro de una empresa u organización, ya que puedes empezar desde cualquier ámbito. Para demostrártelo, María Eugenia comparte una de sus tantas anécdotas: “fui a una de esas reuniones de comunidad, llegué y vi que los señores estaban deliberando y las mujeres estaban hablando de cocina. A mí me encanta cocinar, pero los que estaban tomando las decisiones eran los hombres… Me metí donde los señores y les comenté: ‘un momentico, yo también quiero opinar, son cosas pequeñas de una comunidad, de un conjunto residencial, pero hacen la diferencia’.   

Con el paso del tiempo, vio que las decisiones importantes se tomaban en las juntas directivas y un buen día se preguntó: “¿yo por qué no puedo estar ahí?”. Así que organizó su trabajo y sus resultados hasta que llegó a una de las tantas presidencias de empresas privadas que ha asumido. Incluso fue presidenta de la Cámara Francesa. “Yo estaba en una reunión y una persona se me acercó y me requirió: ‘necesito que votes por tal persona’. Yo no había pensado en ser presidenta, pero en ese momento lo pensé y le espeté: ‘yo no tengo que votar por Pedro Pérez, sí, lo conozco y no digo que sea malo, pero ¿por qué tengo que hacer algo que yo no quiero?’ Entonces, cuando preguntaron quién se iba a lanzar, levanté la mano y resulta que me eligieron”. Este es un buen inicio para que “aprendamos a identificar esas pequeñas situaciones que nos impulsarán a convertirnos en líderes dondequiera que estemos”, nos insiste María Eugenia.  

Esta mujer Bepow tiene claro que existen barreras invisibles que limitan el crecimiento y liderazgo femeninos: “la primera es que la misma mujer no se cree capaz de lograrlo, son pocas las que se lanzan a participar porque culturalmente nos educaron así”. Así se refiere a que venimos de generaciones en las cuales las mujeres se visten de rosa y los hombres de azul, por eso considera que “es fundamental educarse, capacitarse y ser perseverantes en cualquier aspecto de la vida”.

“Aprovechar cualquier situación en beneficio propio”.

Otro de sus consejos es “aprovechar cualquier situación en beneficio propio” o, como expresa en su lenguaje empresarial: “capitalizar lo que me pasó y cómo lo resolví”, para aprender de ello, que no nos vuelva a pasar y sacar el mejor partido de cada situación negativa. Agrega algo fundamental: “Me preguntan cuál es mi especialidad y yo respondo: resolver problemas, los míos, los tuyos y los ajenos de una manera rápida. Puede que no siempre estén correctos, pero prefiero corregir a no tomar decisiones”.  

Asimismo, nos sorprende con uno de los consejos que menos hemos escuchado, pero que nos parece muy útil para todos los aspectos vitales: “Estar informadas es clave. Yo soy fan de los noticieros, leo los periódicos porque ahí está la información. ¿Cómo quiero llegar a ser alguien si no sé lo que está pasando a nivel nacional e internacional?”, comenta. Y reitera que esto nos permite poder dar una opinión acertada en cualquier ámbito.   

¿Y sabéis qué es lo mejor, chicas? Que para ser líderes podemos utilizar cualidades femeninas como la sensibilidad, ya que, según esta empresaria, “para ejercer un buen liderazgo, no es necesario dejar de sentir como mujeres”. ¡Anímate!, sé tú misma y no dejes de poner en práctica los increíbles consejos que te brinda esta maravillosa mujer superempoderada, recuerda que tú también llevas una líder en tu interior.   

 

 

Por Cristina Calleja. Periodista y comunicadora social con Maestría en Desarrollo.

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