Vanessa Rosales, escritora de moda, feminista e instagramer de éxito

La escritora de moda, feminista e instagramer asegura que está en contacto con su voz interior al pasar cierto tiempo a solas.

Vanessa Rosales, escritora colombiana especializada en Teoría de la moda, feminista e instagramer de éxito, es un híbrido de mujer muy particular, con un pie en el denso mundo intelectual de la filosofía y el feminismo más académico y el otro en el efímero mundo de la moda; de hecho, su primer libro, Mujeres Vestidas, es una amalgama de las dos cosas. Y ahí vive, a caballo “entre el mundo de la intelectualidad, donde me perciben todavía frívola, mientras que en el de la moda me perciben como densa”. Aún así, a pesar de las críticas, ella ha decidido “habitar en ese terreno mixto que no responde al blanco ni al negro”.

Ahora bien, ¿de dónde saca esa fuerza interior y la confianza para hacerlo?, le preguntamos en Bepow. A lo que nos responde: “Desde pequeña tengo una gran contradicción: puedo ser, como muchas mujeres, insegura de mí misma; pero esa inseguridad, a mí, por lo general, me viene más por la apariencia que por mi mente”. Y agrega: “siempre he tenido una voz interna a la que le hago caso, a pesar de que muchas veces me digan que ese no es el camino. Yo, si lo oigo por dentro de mí, trato de serme fiel a mí misma; desde muy pequeña tengo esa audacia de serme fiel”.

La manera que postula para acceder a esa voz interna es pasar mucho tiempo sola, leyendo, escribiendo y cultivándose. “Yo soy una persona bastante solitaria, es muy importante para mí recargarme energéticamente desde la soledad, tengo procesos interiores muy intensos que se alimentan de las letras, de la música, de las series; de substraerme de las poses y de las miradas externas”, lejos del postureo típico de Instagram.

También es muy característico suyo el coraje de hablar públicamente desde chica: “sabía que no era aceptada o celebrada, ni una persona tremendamente popular”, pero eso no le frenaba, supone que gracias a “un padre que siempre me dijo que yo era yo y que las demás personas eran las demás personas, y a que siempre tuve libertad de explorar”. La mezcla de ello con su fuerza interior es lo que le hace tener tanta seguridad al expresarse.

Esa seguridad fue la que la impulsó a estudiar la carrera de Filosofía, que acabó por dejar porque en Colombia es “un mundo profundamente machista y marcadamente masculino”. Se enroló en Historia, donde observaba que “los intelectuales no podían cultivar la apariencia, porque se les banaliza”. En especial, se encontró con “ese binario de que si era una mujer pensante intelectual, no podía ser una mujer expresiva estéticamente”. De modo que, descontenta, acabó por volcarse en la moda y trabajó en varios medios femeninos en Bogotá.

Más adelante, hizo una maestría en Periodismo en Buenos Aires con el diario La Nación y regresó a Colombia con una especialización en moda que le permitió trabajar en revistas como Vogue Latinoamérica, donde ser la empezó a conocer como una voz crítica del sector. Acabó por irse a hacer otra maestría a Nueva York, en la universidad Parsons, donde cursó Fashion Studies, una mirada a la moda desde la ciencia social.

Desde hace seis años, es una férrea defensora de su tipo del feminismo pues, bajo su punto de vista, “el feminismo es múltiple. Se puede ser feminista y esteta. Mi feminismo no es radical.” Para ser a fiel a sí misma y aunque se tope con críticas, aconseja decir las cosas, de lo contrario, una no está bien en su fuero interno. “Es muy importante cuidar las formas, pero nunca negociar el propio sentido de valor. Si hay algo que está siendo silenciado, que pone en entredicho lo que vale esa persona, eso le va a atraer un malestar interno que es peor. Hay que tener en cuenta los tiempos, no perder nunca de vista lo que valemos y tener claro qué batalla es importante para una misma. Siempre con el valor propio por encima de todo”, enfatiza.

“el feminismo es múltiple. Se puede ser feminista y esteta.”

Y sí, Vanessa es blanco de muchas críticas, tanto de mujeres que tienen posturas más radicales del feminismo, como de hombres que atacan rotundamente el feminismo. “Nunca respondo con violencia, me duele, me hiere y analizo qué pasa para que haya tanta desinformación con el feminismo, lo cual me da fuego para seguir trabajando y encontrar nuevas maneras de escribir sobre el tema”.

“La moda puede ser limitación, sí puede ser restricción y fuente de inseguridad, de apetito insaciable; pero también puede ser una fuente de goce y de afirmación de la identidad individual, una manera de representarte a ti misma con detalles y con cosas que sean una materialización de tu propio yo, de tu historia.”

Por ejemplo, llevando algo de su familia, como el anillo del león, que es su talismán; o sus chaquetas de cuero, por lo que significaron para ella cuando era niña. “Es importante buscar prendas que te representen en el mundo y vestirse para una misma y no necesariamente para los demás”.

Vanessa asegura que las mujeres hemos sentido el valor desde las miradas de la aprobación externa cuando lo importante es sentirlo desde nuestro interior. “A las mujeres nos enseñan desde pequeñas a definirnos desde las miradas y las poses externas, y es muy difícil no hacerlo; pero esa es una de las grandes tareas de la experiencia femenina: ser consciente de qué tanto de la aprobación externa nos define, nos libera y nos limita”, nos invita a reflexionar sobre ello y a que sea nuestro reto.

No Comments Yet

Comments are closed

%d bloggers like this: