Harbeen Arora, líder mundial, escritora, emprendedora y empresaria.

Harbeen Arora es una líder innata. Fundó y dirige All Ladies League (ALL) y Women Economic Forum (WEF), que cuenta con más de 800 secciones en todo el mundo. Es, además, oradora, académica, empresaria, pedagoga, una de las 100 personas con mayor reputación y credibilidad a nivel global y, especialmente, una soñadora que concibió un mundo en el que las mujeres se ayudaran unas a otras más allá de las fronteras, desde el liderazgo y el empoderamiento. Un mundo en el que la fuerza de lo femenino vuelva a traer el equilibrio.

Un asunto que relaciona con la naturaleza, con lo femenino en acción, con su fertilidad y capacidad de creación. Por eso cifra sus esperanzas en que la mujer va a devolvernos los valores en la economía, en la sociedad, en las familias. “El empoderamiento femenino es la raíz de toda la civilización. Hoy las mujeres sienten que son débiles y vulnerables y viven en una cultura del miedo, por eso tenemos que recuperar esa autoconfianza, ese creer en nosotras mismas.

Viaja mucho, es incansable, como si estuviera en muchos lugares a la vez, lo cuales una de sus pasiones, trabajar. La otra, aprender y caminar con propósito para estar en constante evolución. ¿Cómo lo logra? La clave está en su serenidad y la claridad con la que asume todo. Empieza su día muy temprano meditando y organizando el tiempo, con una amabilidad que apacigua todo a su alrededor y,a la vez,contagia, administra el día y llena de energía a su equipo de trabajo. 

“Cuando una mujer crece, arrastra con ella a todo el mundo, a su familia, a su comunidad; por eso hay que ayudarle a levantar a todo el mundo”

Y realmente la necesita, pues dirigir ALL y WEF es solo una parte. A eso le suma su rol académico como rectora en tres universidades de la India y como líder de un gran grupo empresarial e industrial en salud y bienestar, agricultura de alta tecnología, bienes raíces y construcción, educación, energía renovable, redes sociales y tecnologías de la información.

Con apenas 44 años, ostentauna licenciatura en Economía de la Universidad de Delhi, una maestría del King’s College, la Universidad de Londres y la Real Academia de Arte Dramático; y un doctorado enla Sorbona Nouvelle, Universidad de París.

Sin embargo, ella lo hace ver simple, involucra a las personas porque está convencida de que, además de la gestión del tiempo, es el compromiso lo que permite que todo fluya. Siempre deja un espacio para la lectura y trata de disfrutar al menos de una comida con su familia al día. De sus padres heredó el espíritu de servicio y aprendió responsabilidad, independencia y trabajo en equipo desde que era una niña en su Delhi natal, valores que enriqueció con el tiempo. “También aprendí en el camino a tener reservas interminables de energía positiva y resistencia”, aseveracon su sonrisa contagiosa.

“Es tiempo de que las mujeres nos ayudemos unas a otras”

Para Harbeen, el empoderamiento femenino es el fundamento de la civilización y aquí nos da un consejo que, más allá del Women Economic Forum ,puede aplicarse a cualquier espacio de nuestra cotidianidad: “como mujer, te doy mi poder y recibo tu poder. Si yo me empodero, me siento con menos miedo, me siento más fuerte para levantarme como soy. Somos unas para otras como hermanas y en la hermandad está nuestra fuerza”.

Sabe que en las pruebas de la vida podemos sentirnos débiles, pero cuando la mujer se levanta y aumenta su autoestima, “se siente como una reina por dentro y avanza con energía positiva. Se vuelve fuerte y hace a otras personas fuertes, sus hijos la miran y se vuelven fuertes también. Una mujer siempre comparte su poder, ella no se lo guarda para sí misma, porque la mujer es incluyente, siempre está pensando en los otros, y por eso trae el equilibrio”.

¿Cómo empoderarnos? Esta es la lección que nos da a las chicas Bepow desde la enseñanza de unidad y amor que aprendió de su gurú, arraigadas en la cultura y filosofía india: “Encontradel equilibrio interior, paz mental, pureza de corazón, claridad de propósito y espíritu de fe con una actitud de perdón”.

“Si pensamos en pequeño, nos reducimos a nosotras mismas y nos empequeñecemos, tenemos que sentir que podemos ser quienquiera que queramos ser”

Su siguiente consejo es que salgamos a trabajar porque no somos menos que nadie y tenemos habilidades de liderazgo valiosas como la empatía o la capacidad de conectarnos y de sentir compasión. Recuerden, chicas, que el mundo está cambiando y muchas compañías buscan precisamente eso. Las mujeres “tenemos todas estas cualidades y somos capaces de atraer todo eso a los negocios”, respondiendo a necesidades empresariales sobre cómo convertirse en un líder más conectado o cómo ganarse la confianza de los clientes.

Nos resume el camino: “Amándonos a nosotras mismas, no desde el egoísmo, sino desde la plenitud, porque cuando no nos amamos y no nos respetamos, las otras personas tampoco nos van a ofrecer su respeto”. Pensamiento profundo que merece una cuidadosa reflexión interna de parte de cada una de nosotras.

Cuando ayudamos a otras, salimos a trabajar, crecemos, buscando el éxito y llegamos a la cima, animamos a otras mujeres a crear esperanza, aspiraciones y una visión. “Si pensamos en pequeño, nos reducimos a nosotras mismas y nos empequeñecemos, tenemos que sentir que podemos ser quienquiera que queramos ser”.

¡Corre lo más rápido que puedas!

¿Cómo lo hizo ella? Al igual que lo hace un atleta, no pensó que tenía que ganar, solo corrió lo más rápido que pudo, con el apoyo de su pareja, quien la guía en términos de fuerza interior, pensamiento visionario, autodisciplina, espíritu de servicio y valentía. “Su apoyo inquebrantable, amor incondicional y máxima generosidad me ayudaron en cada paso a hacer ese viaje hacia mis propias posibilidades”.

Igual suena muy difícil, pero aquí nos regala otro secreto y es que esa energía positiva es como nuestro súperpoder y debe ir acompañada de disciplina espiritual para que, al final de cada día, limpiemos nuestro corazón, perdonemos todo, continuemos concentradas en nuestro propio camino “y terminemos corriendo lo más rápido que podamos, sin dejar que la negatividad se nos apodere. Cuando generamos optimismo, mucha energía positiva empieza a regresar a nosotras, empezamos a conocer gente buena, a ver oportunidades, y sucede algo mágico”.

Podría parecer que la doctora Harbeen Arora ya tiene todo lo que deseaba, pero no es así. Su principio espiritual de amar a todos y servir a todos la impulsa a soñar que, sin importar dónde habite, toda mujer pueda sentir tanto respeto y tanto amor propio que se dé cuenta de su propio poder. “Cuando esto sucede, sus relaciones empiezan a ser mejores, la mujer empieza a escoger a la gente correcta, dejará las relaciones abusivas, empezará a vivir una vida que inspirará a otras mujeres y a otras personas a vivir mejor, a ser mejores seres humanos”.

“Encontradel equilibrio interior, paz mental, pureza de corazón, claridad de propósito y espíritu de fe con una actitud de perdón”.

El camino no es sencillo, advierte: “una voz interior nos dicta: ‘quédate agachada, quédate pequeña’; pero hay otra voz que nos anima: ‘eres el esplendor, la luz del mundo’. Cuando una mujer crece,  arrastra con ella a todo el mundo, a su familia, a su comunidad; por eso hay que ayudarle a levantar a todo el mundo”.

Sin embargo, sabe que una condición para que la capacidad individual de tantas mujeres se manifieste es el acceso a oportunidades y entornos adecuados que son los que se ha preocupado porcrear, aunque sabe que tomará tiempo. Por eso invita a las chicas de las generaciones más jóvenes: “ven, haz tu trabajo y no dejes que nada te detenga; y si algo te detiene, será por la falta de un ecosistema o la falta de un sistema de apoyo. Ven y ayuda a crear ese ecosistema”.

Por Cristina Callejas.

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