Delia Raquel Flores, empresaria naval y presidenta de la Asociación Empresarial de Mujeres Argentinas

La líder empresarial argentina asegura que “hay que intentar que los sueños siempre se mantengan vivos.”

Los paradigmas sociales nunca han sido un obstáculo para Delia. Es agente de aduanas de profesión y, aunque ella misma reconoce que su oficio sigue siendo catalogado como un trabajo de hombres, ha encontrado la fórmula que le ha permitido resolver esta ecuación: no solo cuenta con dos empresas de transporte internacional de carga –una en su natal Argentina y otra en Brasil-, sino que también fundó la asociación de mujeres emprendedoras y empresarias llamada GEMA (Grupo Empresarial de Mujeres Argentinas) y participa en foros internacionales como el G20 de mujeres en Alemania o la ONU en New York.

Siempre ha luchado por lo que quiere y, para ejercer su oficio, debió romper con sus propios prejuicios, vencerse a sí misma a punta de fuerza de voluntad y de ser perseverante.Era una madre que tenía sus propios miedos, yo misma fui rompiendo esas barreras y las fui superando. Tenía un hijo pequeño y debía lidiar con los viajes, dejarlo solo con el padre o sus abuelos. Pero mi sueño era tan fuerte que fui a por él: hay que intentar que los sueños siempre se mantengan vivos… Una no se puede quedar con los sueños sin cumplir”.

“Es importante capacitarse, animarse, vencer los miedos, crecer, dedicarse tiempo e invertir en una misma”.

A pesar de que confiesa que no tiene la clave perfecta para vencer los prejuicios, revela que es un trabajo interno permanente en el que la mujer debe festejar día a día todos sus logros, por más mínimos que parezcan: “eso te hace ver que tu desafío vale la pena”, sin restarle importancia a la espiritualidad, agrega: “yo medito, me apoyo en mi pareja, en mi hijo y eso va ayudando. Lo más importante para mí es la fuerza espiritual”.

Así fue cómo su propia experiencia la llevó a fundar GEMA en el 2009. Un grupo creado con el fin de buscar avances y soluciones a las necesidades de las emprendedoras comprometidas con el siglo XXI, a través de una red innovadora, moderna e interactiva conformada por mujeres: “venía participando en diferentes congresos y me encontraba con mujeres de todo el mundo. Me di cuenta de que, independientemente del color de piel, la cultura y el idioma, tenemos un alma y un espíritu en común. Eso fue lo que me inspiró a conformar GEMA. Vi que las mujeres necesitábamos estar juntas, sentir que no estábamos solas y que teníamos esas mismas inquietudes, esos mismos desafíos como mujeres, como emprendedoras. Sentía que hacía falta ese espacio en Argentina”, asegura.

Un espacio de mujeres, para mujeres

Su participación en escenarios internacionales como el G20 de mujeres en Alemania y la ONU Mujeres en Nueva York, entre otros, le ha permitido identificar que las mujeres son más vulnerables en el momento de acceder a mecanismos de financiación, que les cuesta valorizar su trabajo, cobrar sus honorarios, reclamar lo que les corresponde… y que, como es bien sabido, es difícil acortar la brecha salarial entre un género y otro.

“Hay que intentar que los sueños siempre se mantengan vivos… Una no se puede quedar con los sueños sin cumplir”

Es por eso que Delia ratifica la relevancia de espacios como GEMA, necesarios para intercambiar experiencias, escuchar, aprender y entender que todas las mujeres tienen problemas y desafíos: “mi misión es que en el grupo encuentren esa contención, ese marco de pertenencia, pero también que encuentren herramientas de crecimiento”.

Como agente aduanal, Delia quería allanar el camino de las mujeres en su país y, además de su empeño, puso todas las herramientas que conocía al servicio de GEMA. Y, a través de su participación en congresos nacionales e internacionales, ha logrado un gran impacto económico al concertar misiones comerciales que promueven la internacionalización de las mujeres y sus productos.

“Vi que las mujeres necesitábamos estar juntas, sentir que no estábamos solas y que teníamos esas mismas inquietudes, esos mismos desafíos como mujeres”.

Eso no es todo, además, recientemente, logró una alianza con un banco argentino donde las mujeres podrán acceder a microcréditos, e incluso les darán salones para hacer sus talleres: “esta alianza tiene un gran alcance para la asociación y nuestras socias, quienes se verán muy beneficiadas”, comenta con gran satisfacción. Y -como solemos hacerlo las mujeres-  reparte los créditos de sus logros con todas las integrantes de la organización.

¡Invierte en ti y ve por tus sueños!

Delia nos plantea esa pregunta que a veces no queremos que nadie nos haga: ¿eres feliz haciendo lo que haces?

 “Yo medito, me apoyo en mi pareja, en mi hijo y eso va ayudando. Lo más importante para mí es la fuerza espiritual”.

No te preocupes si te cuesta responder, es normal y sano hacerse este tipo de cuestionamientos, ya que nos hacen tomar una pausa, reflexionar y seguir el camino que mejor consideremos… ¡Pero espera! Antes de tomar una decisión, ten en cuenta los consejos que comparte desde el cono sur esta mujer Bepow:

  1. No te quedes con los sueños sin cumplir, vale la pena intentarlo, sabiendo que siempre existirá la posibilidad de reinventarse en el camino. “Quizá no sea tal como lo soñaste, pero vale la pena asumir el riesgo, hay que lanzarse al vacío y saber que siempre habrá tiempo para modificar el rumbo”.
  2. Visualiza tu sueño, no lo pierdas de vista. “En GEMA hicimos un taller donde invitamos a una coach y recortamos varias imágenes, las guardé en una carpeta y años después la encontré. ¿Sabes lo que vi? De cinco recortes, cuatro ya se habían cumplido”.
  3. Invierte en tu capacitación. No es solo soñar, es también trabajar y prepararse para lo que se sueña. Delia siempre quiso hacer muchas de las cosas que hace hoy, como participar en charlas y conferencias sobre la mujer, por eso tomó la determinación de estudiar oratoria e instruirse en el tema. “Es importante capacitarse, animarse, vencer los miedos, crecer, dedicarse tiempo e invertir en una misma. Muchas mujeres confundimos lo que es un gasto con una inversión. A veces no quieren asistir, ni pagar cursos. ¡No señora! Si es un curso bueno que te va a formar, debes invertir”, aconseja.
  4. Organizar y formalizar tu negocio desde el comienzo. Una estructura legal nos ayuda a salir de la informalidad, “registrar la empresa, pagar los impuestos, armar la sociedad, tener una cuenta bancaria… Todo eso forma parte del crecimiento. Las empresas que llegan alto es porque siempre tuvieron una visión elevada de su negocio”.

Así que, chicas Bepow, ya sabéis, a seguir manteniendo vuestros sueños vivos. Nosotras lo haremos también.

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