20 señales de alarma de que estás en una relación abusiva

A veces nos metemos en relaciones raras en las que, sin darnos cuenta, nos están faltando al respeto. Anabella fue una víctima de maltrato durante 11 años y, cuando logró salir de su infierno, fundó la Fundación Anabella para ayudar a otras mujeres a salvarse de la violencia doméstica y, sobre todo, a detectar tempranamente cuáles son las señales de alarma de que estás en una relación destructiva para que la zanjes a tiempo. En colaboración con ella, Elisabeth G. Iborra, nuestra periodista especializada en relaciones de pareja, nos describe en este artículo esas señales para que aprendas a identificarlas y a no pasar ni una, porque solo tú puedes poner los límites a los abusos del otro. 

  1. Dejarte esperando sin avisar, como si tu tiempo, ya sea libre o de trabajo, no tuviera relevancia y pudiera disponer de él a su antojo. Su tiempo no es más importante que el tuyo, deja que disfrute de las 24 horas de los 365 días a su antojo. 
  2. No responder a tus necesidades, anteponiendo siempre sus prioridades, cuando le estás transmitiendo sinceramente una inquietud, un temor o una duda que te desestabiliza. Qué menos que pasarse cinco minutos para escucharte, explicarte su versión y darte un abrazo.
  3. Que te ponga excusas continuamente para no verte; si tiene cosas mejores que hacer, pues que vaya y las haga. Para siempre. 
  4. Que te diga que no tiene tiempo para disfrutar o para, simplemente, estar contigo. Si no te dedica tiempo, no te quiere; por mucho que tenga que hacer, no es un esclavo, ¿verdad? 
  5. Forzarte a tener sexo cuando a ti no te apetece o levantarse de la cama después de eyacular sin expresar ningún afecto ni gesto, como mínimo, de humanidad, como si fueras una muñeca hinchable. Incluso aunque solo sea un encuentro esporádico, todas merecemos un poco de respeto y tacto. 
  6. Si te pone apodos o motes que te molestan, como gordi o flacucha, o diminutivos que te empequeñecen o infantilizan, y nunca te llama por tu nombre, no te valora como te mereces. 
  7. Si te dice que todas las tías son unas putas, que somos todas iguales, que somos inferiores y debemos obedecer a los hombres, tiembla… y huye, no le vas a poder hacer cambiar de parecer. Y lo siguiente será ponerte a hacer a ti las tareas domésticas como una esclava, porque son cosas de mujeres, y hacerte seguirle a dondequiera que vaya, aunque suponga renunciar a tus proyectos. ¡Al fin y al cabo, tú has nacido para estar a sus órdenes! 
  8. Si ejerce la doble moral del “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”, reservándose el derecho de realizar lo que por otro lado te impide a ti, dale la vuelta, los mismos derechos tienes tú, ¿no? 
  9. Incumplir vuestros compromisos o acuerdos (pequeños o grandes), al final te hará perder la confianza, tanto si se trata de ir el miércoles al cine, como si acordáis usar el condón o ser fieles. Sobre todo, no te calles y que se entere de que te estás dando cuenta porque no eres tonta. 
  10. Castigarte con el silencio, sin cogerte el teléfono o sin comunicarse por Whatsapp o por la vía habitual, porque no has hecho lo que él esperaba o te había pedido que hicieras. Te está ignorando en vez de hablar las cosas.  
  11. Quererte cambiar de estilo, sugiriéndote lo que le gustaría a él que llevaras o criticándote por lo que llevas, incluso cuando vas a comprar ropa con él, que te quite de la cabeza la idea que tú querías y te veas, de repente, forzada a comprarte algo que no te gusta. El límite entre el consejo y que vayas como su ex o su madre es muy sutil. 
  12. Que te imponga estar físicamente como él desearía pasearte por la calle. No serás la primera a la que su novio pone a régimen y a entrenar como una deportista profesional para que esté buena y se lo corroboren sus amigos. No le permitas impedirte tus placeres y convertirte en la Barbie si tú no quieres. 
  13. Mentir no está bien en ningún caso y por parte de nadie. Ni ocultar la verdad tampoco, porque viene a ser lo mismo: negarte la información objetiva para que tú puedas juzgar libremente y actuar en consecuencia con conocimiento de causa. Puedes aceptar la cruda verdad, pero lo harás porque tú quieres, no desde la ignorancia. 
  14. Que tome las decisiones sin contar contigo y solamente te anuncie a posteriori lo que ha decidido que vais a hacer. Ir a casa de su madre a comer por narices o de vacaciones a donde él desee, cuando él desee y encima haciéndote sentir que está teniendo un detalle contigo, vendiéndotelo bajo esa pátina del amor romántico. Y mucho menos aceptable si el dinero es de los dos, pues entonces decidís los dos. Que igual a ti no te apetece mucho ir a ver el Mundial de Fútbol y él sólo se está haciendo el regalo de aniversario a sí mismo, ¿no? 
  15. Otra falta de respeto es que anteponga sus deseos a acontecimientos relevantes de tu vida que pueden marcar tu destino, como insistir en quedar la noche antes de un examen de la Universidad, cuando tienes que estar concentrada ya que, si no apruebas, perderías un año de tu vida. Eso es no darle valor a tus asuntos y a tus logros. Estar con él o hacer el amor no está por encima de tu carrera profesional.  
  16. Que vaya a comprar, que aparque el coche, que haga todas las cosas de la casa, etc. no significa que sea bueno necesariamente, igual lo hace porque cree que solo él lo hace todo perfecto y te considera una inútil. No dejes que te convierta en una inválida. Ni aunque las demás te digan que vaya chollo de pareja tienes, que te lo hace todo.  
  17. Cambiarte de sitio sutilmente dándote un beso para que no te sientes donde tú querías, véase al lado de una mujer que considera una mala influencia o de un hombre que te podría gustar o tirar los trastos. Libre podrás sentarte donde te dé la gana. 
  18. Si te desautoriza constantemente en presencia de tus hijos/as, invitándoles a no tenerte en cuenta, o delante de otras personas, de sus amigos o familiares, rectificándote o dejándote en evidencia, dile que se vaya con sus aires de superioridad a tomar viento… 
  19. Si te chantajea con frasecitas tales como “Si me amaras, deberías…”, “si me dejas, me mataré”, etc. te está manipulando claramente. 
  20. Si invade tu intimidad, no respeta tu correspondencia (cartas o mails), si lee tu diario, escucha tus conversaciones telefónicas, mira tus Whatsapps, tu Facebook, tu Instagram, Twitter, etc. o te pide tus claves personales argumentando que en la pareja no debe haber secretos, te está sometiendo a una vigilancia férrea porque desconfía de ti y es un celoso compulsivo. 

Elisabeth Iborra. Periodista, editora y escritora.

 

 

No Comments Yet

Comments are closed

%d bloggers like this: