9 Maneras para quitarnos la necesidad de tener que gustar todo el tiempo

Nos gusta gustar. En el trabajo y en nuestra vida personal. De hecho, muchas sufrimos lo que se llama el síndrome de la Nice Girl (chica buena), somos educadas, hablamos de una manera moderada y obedientes, como se describe en el libro, “Las chicas buenas no obtienen la oficina de la esquina, de la escritora americana Lois P. Frankel. Claro, según los estudios ser tan agradables nos coarta en nuestro desarrollo personal y profesional. “Tu deseo de gustar te va a frenar”, le dijo Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook a su COO, Sheryl Sandberg, una de las mujeres líderes más respetadas del mundo. Y sí, Sandberg reconoce en su libro Lean In: Las mujeres, el trabajo y la voluntad de liderar que su jefe tenía razón, pero también es difícil quitarnos ese traje porque gustar a la gente también es importante en el desarrollo profesional. Según explica la COO, el problema es que “las mujeres que tienen éxito no gustan”, al contrario que los hombres. Además, los estudios demuestran que para ser líder, las mujeres no sólo tenemos que mostrar nuestra competencia sino que además tenemos que agradar, es más, según la revista Forbes, gustar es un punto muy importante en el liderazgo femenino y masculino.

Así que en Bepow hemos decidido explorar el delicado equilibrio entre no ser demasiado nice e intentar gustar a los demás, porque así tampoco nos ven competentes en los trabajos y no somos respetuosas con nosotras mismas, y gustar para mejorar en nuestros trabajos. Porque según dice en el The New Yorkerel escritor Ken Auletta, la necesidad de querer gustar de las mujeres tiene un lado pernicioso, porque “acabamos por dudar de nuestras habilidades como un mecanismo de defensa, y disminuimos nuestros logros en publico”.  Por esto buscamos, como siempre, en Bepow la manera de abordar este asunto desde dentro de nosotras, porque todo empieza ahí, y darnos tips de cómo mejorar por fuera.

Interior:

1. Gustarnos a nosotras mismas y estar orgullosa de lo que somos y pensamos. Lo dicen los psicólogos, los coaches personales y personalidades de tanto éxito como Oprah Winfrey que han llegado muy lejos en su carrera profesional. Analizar nuestros puntos fuertes y los débiles, y aceptarlos.

2. Siempre le gustarás a alguien, no tiene que ser a todos. Tal como dice la afamada escritora nigeriana, Chimamanda Ngozi Adichie «si piensas en gustar, no vas a hacer una historia honesta, porque vas a tener miedo a ofender, eso va a arruinar tu historia, y también el mundo es tan maravilloso, diverso, y con tantas facetas que siempre va a haber alguien al que le gustes, no necesitas retorcerte a ti misma en diferentes formas.»

3. Hay diferencia entre hacer bien y estar complaciendo a los demás para gustar todo el tiempo. Según la revista Psicology Today, «dar mucho de una misma o comprometerse demasiado, llega un momento en que no hay un equilibrio de lo que es sano dar o hacer por otros.»  «Es importante cuidarse de una misma y de las necesidades.» «Aprender también a vivir con la cosas negativas de que uno puede agradar a todo el mundo todo el tiempo y aceptar lo que no puedes cambiar.»

Exterior:

4. Aprender a llevar las criticas. Según Arianna Huffington, la conocida empresaria americana y escritora, «no es realista decir a la mujeres que no les importe que sean atacadas.» Su recomendación es que sigamos el rol model de los niños, darnos espacio para reaccionar emocionalmente, «sentir el enfado o la pena. Y después debemos seguir adelante.» Avanzar.

 5.Practicar la asertividad, en vez de ser moderadas y comedidas para gustar. Es bueno practicar el asertividad para establecer nuestro estatus. La semana anterior en Bepow sacamos un artículo sobre el tema que os puede servir de ayuda.

 6. Recordar el mensaje de Zuckerberg a Sheryl Sandberg que aparece en su libro Lean in: “Cuando quieres cambiar las cosas, no puedes gustar a todo el mundo. Si tratas de agradar a todo el mundo entonces, no haces suficiente progreso”.

 7. Las mujeres gustan más no cuando son fuertes  o eruditas, sino cuando muestran emociones. Según, la Harvard Business Review, con Hillary Clinton, que no gustaba demasiado, subió la percepción que la gente tenía de ella cuando lloró en uno de sus actos.

8. Entrenar ciertas características para gustar más en  los negocios. Según la revista Entrepreneur, la gente que atrae y/o muestra interés en los demás, son consistentes de sus carácter, sinceros, humildes, positivos y  no intentan sacar algo de cada encuentro. Aunque estos consejos estén escritos por un hombre para hombres pensamos que pueden servirnos.

9. Ser curioso y hacer preguntas interesantes. Según el Greater Good Science Center de la Universidad de Berkeley ese tipo de gente conecta mejor con las personas y gustan más. También resaltan la importancia de escuchar activamente.

Nosotras hemos decidido gustarnos más personalmente y profesionalmente, además de dejar de buscar agradar a todo el mundo, pensar siempre que contamos con apoyos y agradar cuando no suponga ir contra nosotras mismas.  En el exterior, hemos optado  por prepararnos a llorar y gritar por las criticas sólo un ratito, a ser más asertivas, y desarrollar esas características que nos parecen tan valiosas no sólo para gustar, sino para ser mejores profesionales y personas. ¿Y vosotras? Qué vais a hacer?

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