María Isabel García, propietaria de una empresa líder de microfranquicias en Colombia.

La empresaria anima a que emprendamos y a “aceptar el miedo, porque esos nunca se van”

Jamás María Isabel García se podría haber imaginado que iba a ser la propietaria de Senthia, una empresa líder de microfranquicias en Colombia con casi más de 190 tiendas, cuando abrió su primer negocio de perfumes en el centro de Cali y su padre y su novio la tenían que acompañar porque le daba miedo ir sola a aquel barrio. Aquella pequeña tiendecita, donde las mujeres podían diseñar sus propios perfumes, además de comprar otros ya establecidos, se convirtió en el gran negocio de franquicias que da empleo en la actualidad a más de 500 personas. Así que María Isabel lo tiene claro y tal es su consejo: “hay que arrancar y no pensarlo tanto”, encomienda a todas las chicas Bepow.

“Yo le digo a la gente que acepte los miedos, porque esos nunca se van, que cultiven el alma creativa, que vayan más allá de lo obvio y busquen la innovación y, por último, que cultiven la capacidad de adaptación”

Esta es su fórmula para animar a las mujeres a que se lancen como hizo ella. Porque María Isabel empezó su primera franquicia sin ni siquiera saber nada al respecto, y sí, lo reconoce, “como empresa nos hemos equivocado, pero es lo normal. Lo importante es aprender rápido, corregir y seguir intentándolo, porque esto de tener una empresa supone aprendizaje y toma de decisiones”.

Toda esta aventura empezó cuando, después de terminar sus estudios en Publicidad, María Isabel no conseguía trabajo y decidió abrir una tienda donde las personas pudieran hacer sus fragancias. Ella abrió la tienda en San Nicolás (Cali, Colombia) y a los 3 meses ella y su socia recibieron la primera solicitud de franquicia.

“Nosotras no teníamos nada registrado, cada una estaba vendiendo por separado, ni siquiera existía una compañía. Pero las oportunidades hay que aprovecharlas, así que sin saber mucho sobre cómo armar franquicias, aceptamos la propuesta y fuimos solucionando en el camino.”

Ahora tienen 34 franquiciadas y 195 tiendas, franquicias que requieren una inversión por debajo de los 16.000 dólares. “Hemos sido afortunadas de que, hasta el momento, todo lo que hemos logrado ha sido con capital propio, con los franquiciados y con una red de apoyo clave.”

Sin embargo, el trayecto recorrido no ha sido fácil. Ha habido días en los que pensaba tirar la toalla, bajones y una alopecia causada por un estrés excesivo. María Isabel ahora sabe que “por las dinámicas del día a día y la inercia de los negocios, muchas veces no nos damos crédito por lo que hemos logrado.»

“En los últimos 2 años, he aprendido que hacer una pausa y preguntarme ‘¿qué he hecho? ¿Qué significa todo lo que he hecho? ¿Qué peso tiene lo que he logrado?’. Te ayuda a darte cuenta de lo buena que eres, del impacto que has tenido y esto, a su vez, te empuja a creer en ti, a recargarte, motivarte y seguir luchando.”

Además, asegura que es fundamental tener un “grupo de apoyo que te recuerde lo que vales cuando tú dudas de ti misma, igual que es clave tener un ‘equipo’ en casa que te ayude con tus labores en ese ámbito.”

María Isabel afirma que, “a medida que crece tu negocio, aumenta la responsabilidad, te exiges mucho más y, por ende, se incrementa mucho el estrés.” Por eso en ultimo año, cuando vio que se le estaba cayendo el pelo, se vio obligada a encontrar maneras de tener ese estrés un poco más controlado “priorizando mejor, aceptando mis limitaciones, desahogándome más y hablando más sobre lo que me inquieta. Y, algo esencial: desconectar, lo cual, para mí, significa compartir con mis hijos, con mi familia y leer sobre temas que me gustan.”

El éxito de esta colombiana es la gran pasión por los perfumes y, en consecuencia, el de su empresa también; a eso le añade “la constancia y el manejo responsable de la plata.” A María Isabel le apasionan las fragancias orientales y aconsejar a las personas cómo sacarle el mayor partido a ese ‘accesorio invisible’, como ella lo llama, para crear la mejor impresión en una entrevista de trabajo, para sentirte bien y con confianza… Ella disfruta de investigar, probar, innovar con sus productos, así que no lo siente “solo como trabajo.”

Cierto es que emprender le ha aportado “flexibilidad para ejercer el rol de madre, pero eso no quiere decir que trabaje menos.” Como muchas situaciones en la vida, no se puede ser siempre perfecto en todos los ámbitos “y tenemos que aceptar que no podemos hacerlo todo, que necesitamos ayuda y que, en el hogar, se trabaja como un equipo”. Se explica:

“Las mujeres a veces somos muy miedosas o temerosas, y muchas tenemos en la cabeza que nos tenemos que aguantar todo, cuando no es así: en el hogar, se puede crear un equipo en el que todos se ayudan”.

Sharing is caring!

1 Comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: