10 Consejos para no quedarnos calladas

Dicen que hablamos mucho, que las mujeres utilizamos más palabras al día que los hombres, pero, chicas, ¿les pasa que salen del trabajo y dicen le tenía que haber contestado esto a mi compañera, tenía que haber dicho eso en la reunión, tenía que haberle callado la boca? Resulta que toda esa verborrea que utilizamos con nuestras amigas se queda reducida a la mínima existencia cuando tenemos que hablar en público, en clase, en la oficina, en las reuniones, en los tribunales y en los paneles televisivos, según dicen los expertos.

En su libro, Not Just Lucky,¿Por qué las mujeres hacen el trabajo y no toman el crédito?, Jamila Rizvi, autora, presentadora y ponente, explica que “al hablar establecemos nuestro estatus y la manera en la que somos percibidas” y si no lo hacemos, nos quedamos en el punto más bajo de la jerarquía. “Parece que tenemos menos conocimiento y que somos menos líderes”, asegura. ¿Por qué no hablamos entonces? Pues no es por el miedo a equivocarnos, sino por un miedo tan primitivo, como es el de quedarnos solas, según la científica social, Elisabeth Noelle-Neumann. Sí, si a la gente no le gusta lo que decimos nos van a aislar y eso es algo que nuestro ser primitivo, y nosotras aún, no somos capaces de soportar. Nuestra parte del cerebro ancestral, el llamado reptílico, que se desarrolló cuando aún vivíamos en las cavernas y más tarde cuando nosotras éramos las cuidadoras en los poblados, hace saltar todas las alarmas ante el peligro de quedarnos solas, porque ese castigo suponía casi la muerte. El cerebro nos quiere proteger. En Bepow hemos querido buscar soluciones a ello, primero internas, porque ya sabéis que nosotras pensamos que todo empieza dentro, y después trucos externos para convertirnos en maestras en nuestra manera de hablar.

Soluciones “internas”

Lo primero es saber que el miedo se queda toda la vida, dice Elsa Punset, la afamada escritora y filosofa española, hay que aceptarlo, y saber que es bueno porque nos pone en alerta, pero mucho de él paraliza.

Sentirnos poderosas por dentro. Según Adam Galinsky, presidente del MBA de la Universidad de Columbia y ponente en el Ted Talk de¡Habla por ti mismo!, todos tenemos un rango de manera de hablar aceptable y ese depende mucho de nuestro poder externo y, sobre todo, del poder que sintamos dentro de nosotras. Así que tenemos que trabajar en nuestra visión de nosotras mismas, en sentir que valemos y que lo que tenemos que decir es importe para nosotras y los demás.

Ser humildes es fundamental. Bepow entrevistó a María del Mar Raventós, Presidenta de Codorniú y una de las mujeres más poderosas de España, y ella nos dijo, que para que se nos quite el miedo a hablar en publico, tenemos que “ser humildes, no pensar en cómo vamos a quedar, sino en las ideas que vamos a transmitir y que la gente quiere escuchar.”

“Ayudas externas”

Buscar apoyos. Para hablar lo primero es quitarnos ese miedo primitivo que nos acucia, y buscar una red de apoyo que comparta nuestras opiniones antes de hablar, dice la científica social Elisabeth Noelle-Neumann a la BBC.

Hablar por una causa. Las mujeres tendemos a ser menos asertivas, pero según Galinsky, cuando lo hacemos por defensa de otras personas o de causas mayores a nosotras, demostramos ese poder interior que se refleja en el exterior y que nos hace alcanzar lo que queremos.

Podemos ser asertivas y gustar, gracias a la flexibilidad. Sí, lo sabemos, las mujeres que dicen lo que piensan y que son tajantes son criticadas en los trabajos y en la vida, si damos opciones y mostramos flexibilidad podemos serlo y ser bien acogidas.

Pidamos consejos. Una manera para hablar y encontrar también aliados, sobre todo, entre la gente que ya es más poderosa es pedir su opinión, su consejo. Cuando preguntas a la gente ellos se sienten halagados y gustas porque muestras humildad.

Entendamos las dinámicas de las conversaciones. Los hombres tienden a hacer mansplaining. Es decir hablan por encima, interrumpen, repiten lo que has dicho y se llevan el aplauso, explica Deborah Tannen en su libro You Just Don´t Understand. Eso es porque ellos cuando hablan quieren determinar su status y las chicas buscamos conectar. Por eso, si nos interrumpen y nosotras que buscamos esa lazo, le damos reconocimiento por lo que ha dicho, ellos se lo toman como una sumisión a su status más alto.

Hacer preguntas. Una diseñadora de UX llamada Havana Nguyen ha dejado documentado en su blog la diferencia entre hablar y no hablar en su trabajo, básicamente pasó de que nadie la considerase a tomarla por una experta y material de promoción, simplemente por lanzarse a preguntar y a explicar la manera en la que pensaba.

Utiliza las palabras idóneas. Nos hemos dado cuenta que a la hora de hablar tenemos muchas palabras que utilizamos que nos sitúan en una posición inferior y que influyen negativamente en la sensación de poder que tenemos. “Perdona que te moleste, pero…”. La próxima vez que entremos en el despacho de nuestro jefe diremos: “me gustaría hablar contigo, ¿tienes un momento?”. En Bepow nos comprometemos a sacar un listado de todas esas palabras y frases para cambiarlas juntas.

Nosotras después de hacer esta investigación, hemos decidido que vamos a hablar más, a mostrar más a menudo nuestro conocimiento y a pedir consejos, además de seguir en nuestro empeño para que todas las mujeres alcancemos nuestro mayor potencial. Lo haremos, pensando en lo que queremos comunicar y no en cómo somos nosotros. Ah y ya hemos dejado de lado el “lo siento”y el “creo” en nuestros whatsapps …. ¿Y vosotras? ¿Qué hacéis?  ¿Os unís?

 

¿QUIERES SABER MÁS? Estas son nuestras fuentes.

https://www.nytimes.com/2015/01/11/opinion/sunday/speaking-while-female.html?_r=0

http://www.bbc.com/capital/story/20180615-why-youre-afraid-to-share-your-opinions

https://www.economist.com/prospero/2014/07/10/johnson-why-men-interrupt?fsrc=scn/tw/te/bl/ed/conversationandthesexeswhymeninterrupt

https://medium.com/athena-talks/what-happened-when-i-started-speaking-up-in-meetings-d5b8766f7ed6

https://www.marieclaire.com.au/women-need-to-speak-up-at-work

https://hbr.org/podcast/2018/01/make-yourself-heard

  1. Aceptar que el miedo se queda toda la vida, dice Elsa Punset, la afamada escritora y filosofa española, hay que aceptarlo, y saber que es bueno porque nos pone en alerta, pero mucho de él paraliza.
  2. Sentirnos poderosas por dentro. Según Adam Galinsky, presidente del MBA de la Universidad de Columbia y ponente en el Ted Talk de ¡Habla por ti mismo! dice que todos tenemos un rango de una manera de hablar aceptable y que ese depende mucho de tu poder externo y, sobre todo, del poder que sintamos dentro de nosotras. Así que tenemos que trabajar en nuestra visión de nosotras mismas, en sentir que valemos y que lo que tenemos que decir es importe para nosotras y los demás. Eso se trabaja con nuestra confianza y lo podéis ver en nuestros artículos sobre Cómo ser más nosotras.
  3. Ser humildes es fundamental. Bepow entrevistó a María del Mar Raventós, Presidenta de Codorniú y una de las mujeres más poderosas de España, y ella nos dijo, que para que se nos quite el miedo a hablar en publico, tenemos que ¨ser humildes, no pensar en cómo vamos a quedar, sino en las ideas que vamos a transmitir y que la gente quiere escuchar¨.
  4. Buscar apoyos.  Para hablar lo primero es quitarnos ese miedo primitivo que nos acucia, y buscar una red de apoyos que compartan nuestras opiniones antes de hablar, dice la científica social Elisabeth Noelle-Neumann a la BBC.
  5. Hablar por una causa.Las mujeres tendemos a ser menos asertivas, pero según Galinsky, cuando lo hacemos por defensa de otras personas o de causas mayores a nosotras, demostramos ese poder interior que se refleja en el exterior y que nos hace alcanzar lo que queremos.
  6. Podemos ser asertivas y gustar, gracias a la flexibilidad. Sí, lo sabemos, las mujeres que dicen lo que piensan y que son tajantes son criticadas en los trabajos y en la vida, si damos opciones y mostramos flexibilidad podemos serlo y ser bien acogidas.
  7. Convertirnos en expertas. Sin lugar a dudas el ser expertos nos da credibilidad y por lo tanto poder para que nuestras palabras sean escuchadas.
  8. Pidamos consejos y hagamos preguntas. Una manera para hablar y encontrar también aliados, sobre todo, entre la gente que ya es más poderosa es pedir su opinión, su consejo. Cuando preguntas a la gente ellos se sienten halagados y gustas porque muestras humildad.
  9. Enseñemos nuestra pasión. Es importe mostrar lo que nos mueve porque eso nos une directamente a la parte sentimental de las personas.
  10. Entendamos las dinámicas de las conversaciones. Los hombres se dedican a hacer mansplaining. Es decir hablan por encima, interrumpen, repiten lo que has dicho y se llevan el aplauso, explica Deborah Tannen en su libro You Just Don’t Understand. Eso es porque ellos cuando hablan quieren determinar su status y las chicas buscamos conectar. Por eso, si nos interrumpen y nosotras que buscamos esa lazo, le damos reconocimiento por lo que ha dicho, ellos se lo toman como una sumisión a su status más alto.

 

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