Razones para Negociar Nuestro Salario

No nos gusta negociar. Reconozcámoslo, sobre todo, cuando se refiere a nuestros salarios. De hecho,  en la mayoría de los casos esperamos  a que sea nuestro jefe el que nos de una subida sin pedirla o cuando nos ofrecen un sueldo en nuestro primer puesto lo aceptamos a la primera, sin hacer una contraoferta. De hecho, los estudios confirman que  somos más reacias que los hombres a iniciar una negociación y sufrimos sus consecuencias. Así lo explican en  Linda Babcok y Sara Lashchever en su libro Women Don’t Ask: Negotiation and Gender Divide.

Según este estudio, los hombres graduados de MBA recibieron, en promedio, salarios iniciales 7.6% más altos que los de sus colegas femeninas. La mayoría de nosotras llegaría a la conclusión de que el estudio confirma lo que ya sabemos: ganamos menos que los hombres por el mismo trabajo. Pero ¿por qué?

Hay dos posibles explicaciones. Una, la empresa discrimina activamente a las mujeres y, por lo tanto, ofrece un salario mejor. La otra, mujeres y hombres se comportan de manera diferentes después de recibir la oferta salarial.

Cuando se preguntó a los participantes en esta encuesta si habían tratado de negociar un salario más alto, solo el 7% de las mujeres dijeron que sí, en comparación con el 57% de los hombres.

Pero ¿por qué somos así? Hay varios motivos que mencionan las autoras, por ejemplo, muchas veces creemos que ni siquiera existe la opción de negociar, también porque tenemos aversión a la confrontación y al conflicto. Otra de las razones es que tememos ser percibidas como personas egocéntricas, molestas y beligerantes y también porque no sabemos cómo hacerlo o simplemente porque no sabemos cuánto pedir; en otras palabras, no sabemos nuestra valía.

Lo más interesante del estudio es que los que negociaron, independientemente de su género, lograron, en promedio, un aumento del 7,4%. Lo que nos demuestra, que si lo hacemos, somos  capaces de conseguir buenos resultados.

Para que nos hagamos una idea más, supongamos que dos chicas de treinta años, Paula y Andrea reciben ofertas de salario idénticas en la misma compañía por USD1.000 mensuales (USD12.000 anuales.) Paula negocia un aumento en el salario inicial de 7.4% a USD1.074 mensual (USD12.880 anual) mientras que Andrea acepta la oferta inicial. Ambas permanecen en la empresa durante 35 años y reciben un aumento anual del 3%.

Si Paula y Andrea se jubilan a los 65, la diferencia acumulada entre ambas es de nada más y nada menos que de USD53.690, es decir, durante los 35 años Paula ganó USD53.690 más que Andreapor los treinta y cinco años de empleo, en el mismo cargo. ¡Una locura! Y la única diferencia fue esa pequeña negociación inicial del 7,4%, o esos USD74 mensuales extra de Paula.

El primer paso en una negoción es decidir hacerlo y eso es lo que queremos en BEPOW. ¿Y vosotras? ¿Os han convencido como a nosotras estos argumentos para negociar vuestro próximo salario? Muy pronto traeremos consejos y tips de expertos para negociar su salario de la mejor manera y maximizar los beneficios al hacerlo.

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